Entonces todo paso,
rápido, a la velocidad de la luz, y yo sin darme cuenta. Me arrepentí tanto en
ese momento que solo quería echar a correr, pensé que podría volver a revivirlo, para hacerlo todo mejor, para tener una segunda oportunidad pero después supe que era imposible, que mi
tren ya había pasado una vez y no lo volvería ha hacer una vez más, entonces
supe que era hora de que cada uno siguiera su camino por mucho que me doliese.
No hay comentarios:
Publicar un comentario