martes, 5 de junio de 2012

De bar, en peor

Un bar lleno de gente, mi cancion favorita en la radio, yo en mitad de la pista, bailando, riendome, con todos esos desconocidos a mi alrededor pero yo ahí estoy como si los conociera desde los tres años. El "buen rollo" se nota entre todos y es entonces cuando se me acerca, el chico al que llevo mirando toda la noche, con dos copas en la mano y yo con la esperanza de que una de ellas sea para mi, y así lo parece. Se presenta y me la da. Me invita a ir con el, a su piso, en el centro de la ciudad segun dice. Irresistiblemente le digo que si, como a aquella niña pequeña a la que ofrecen un caramelo y le resulta dificil decir que no. Me coge de la mano mientras nos acercamos a la salida, me voy con el, puede que porque me lo merezca, o porque sea mi premio, o simplemente por el echo de que aunque solo sea una noche necesito a algien que me quiera.





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